InicioNosotrosActividadesArtículosBibliotecaArchivoContactoLogo de MACÁ

nuestro único hogar: la tierra

Por Elisa Araujo
Publicado en la revista “Lazos”, diciembre de 2005
Imprimir esta página Descargar este artículo

Viniendo de una generación que se crió con la idea de que progreso y ciencia harían cada época mejor que la anterior, tardé años en comprender que este bendito planeta no es infinito, como tampoco lo son su agua, su suelo, su aire y la maravillosa diversidad de la naturaleza.
El progreso y el crecimiento sin fin seguramente nos llevarán a un mal final, no sólo para otras especies sino para la especie humana.

Todos los días escuchamos hablar o leemos en los diarios sobre el calentamiento global, la contaminación del Río de La Plata y tantos problemas más relacionados con el ambiente.
Los humanos somos parte de la naturaleza y aunque no comprendamos por qué es importante salvar a las ballenas, las tortugas, el huillín o el mismísimo tiburón —el de la mala fama—, cada especie es un eslabón en una muy intrincada trama de la vida y, de una u otra manera, cada vez que desaparece una de ellas también somos afectados.

Al ritmo que vamos, los tiempos se acortan para cambiar radicalmente muchas cosas y modos de vivir. La protección del medio ambiente es una preocupación bastante reciente, como también lo son muchos de sus términos.
A partir de 1972 se comenzó a mencionar la palabra sustentable para referirse a una manera de utilizar los recursos que permita que las futuras generaciones puedan también tener acceso al agua, suelo, aire y demás recursos imprescindibles para su supervivencia. Algo así como la solidaridad entre generaciones.
Arrojar al mismo río de donde extraemos agua para beber, los desechos cloacales, pluviales y de industrias sin tratamiento previo, no es ni ha sido nunca sustentable, y estamos llegando al punto en que será imposible potabilizar el agua por la gran contaminación de muchas sustancias tóxicas, además de las cloacas que generan las famosas algas verdeazuladas.


Ecólogos y Ecologistas

La ecología estudia las relaciones que los seres vivos establecen entre sí y con su medio ambiente para su supervivencia. Es una carrera que se cursa en la universidad y egresan de ella los ecólogos.
Los ecologistas o ambientalistas, en cambio, son personas preocupadas por el ambiente y la naturaleza, que generalmente trabajan desde Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) en educación ambiental o distintas problemáticas de carácter local.
Los más conocidos por su accionar internacional son los grupos Greenpeace y Amigos de la Tierra, pero hay muchos pequeños grupos y organizaciones que en general trabajan en redes, como RENACE, Red Nacional de Acción Ecologista (en Argentina) y Ecologistas en Acción (en España), por nombrar algunas.

¿Cómo se relaciona esto con nuestro día a día? La ecología nos muestra la importancia de la sumatoria de pequeñas acciones que todos podemos hacer para que nuestros nietos y sus nietos puedan disfrutar de algunas cosas que nosotros tuvimos la dicha de heredar de nuestros antepasados: beber agua de un río de montaña, bañarnos en arroyos, bucear entre las olas o disfrutar de jugar al sol sin miedo al agujero de ozono y los temibles rayos UV.