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floración de invierno

Por Dora Ester Kaufmann
Publicado en la revista “Lazos”
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Las azaleas pueden plantarse en el jardín en semi-sombra. Necesitan suelo ácido, con mucha pinocha incorporada y riego periódico controlando que no se sequen, ya que la pinocha hace que el agua del riego circule rápido. Si sus hojas estan muy amarillas, le agregaremos en el agua, o espolvoreado sobre el suelo, sulfato de hierro.
A las azaleas “dobles” también podemos plantarlas afuera. Los rododendros, parientes de las azaleas, requieren los mismos cuidados.

Las camelias prefieren el sol de mañana; la floración se extiende durante todo el invierno. Hay de todos los colores y simples o dobles. Necesitan un suelo algo ácido y el aporte, de vez en cuando, de hierro. A veces las atacan las cochinillas, pero podemos combatirlas con agua de cebolla (hecha hirviendo una cebolla completa con cáscara en un litro de agua), pulverizándola por encima y por debajo de las hojas.

Una planta perfumada es la Magnolia stellata, que primero se viste con todas sus flores y luego produce hojas. Le gusta la media sombra.

Para todos los jazmines arbustivos (Gardenia angusta ‘Kimura’, Gardenia angusta ‘Radicans’, llamada “jazmín estrellita”; Gardenia angusta ‘Fortuniana’, etc.) el procedimiento es parecido al indicado para las camelias. Los ejemplares injertados son más resistentes; el injerto debe estar fuera de la tierra.

Si nos gustan las plantas perfumadas, elegiremos Osmanthus fragrans; Stephanotis —que requiere protección en invierno, igual que la diamela—; Mandevilla laxa, que es trepadora, con flores blancas; y cítricos, que podemos plantar en tierra o en una maceta grande.