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cuidado con la letra chica

Por Elisa Araujo
Publicado en la revista “Lazos”
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Es bueno leer la letra chica antes de firmar un contrato. También deberíamos leerla donde figuran ingredientes de productos a consumir. La hija de una amiga despertó el otro día brotada con grandes manchas rojas. El médico sospechó de esos ingredientes de la letra chica. Lupa en mano, como detectives, dilucidaremos esas palabritas tan pequeñas e interesantes.


Golosinas, jugos, cereales, etc.

Tartrazina, colorante naranja en alimentos. Puede causar alergias, migraña, falta de concentración, hiperactividad en niños. Coincidentemente con el consumo de los mal llamados “jugos” —en polvo, concentrados o en tetrabrick— ha aumentado el porcentaje de niños con trastornos de hiperactividad o falta de concentración. Los fabricantes de productos para niños saben que los colores vivos los atraen y por eso les adicionan colorantes, los cuales son perjudiciales para la salud.


Componentes de pasta dental

Sorbitol, endulzante, controlador de sarro. El uso de dentífricos en gel (contienen hasta 70% de sorbitol) debe ser desalentado en niños por su efecto laxante si se ingiere.

Sodium lauryl sulfate, agente limpiador fuerte que se usa para desengrasar maquinaria. Se agrega para que produzca espuma. También se encuentra en champúes y jabones. No es necesario para la limpieza de los dientes. Efectos adversos: irritación o úlceras en la mucosa bucal, eccema de contacto.

Aroma, saborizante. Efectos: alergias que semejan problemas dentales, tales como encías sangrantes, úlceras y gingivitis.

CI42090, colorante azul. Efectos: hiperactividad, erupciones. Potencialmente cancerígeno. Está prohibido en Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Noruega, Suiza y Suecia.

Sodium fluoride (fluoruro de sodio), fortalecedor del esmalte dental, antibacteriano. Efectos sobre la salud: fluorosis (manchas oscuras en los dientes, especialmente en niños), osteoporosis (extrae calcio de los huesos), alergia; su ingestión puede causar salivación excesiva, náuseas, vómitos, dolor epigástrico y diarrea. En un envase de 100 ml hay suficiente cantidad para matar a un niño.

Muy por el contrario de lo que se recomienda en los avisos publicitarios, mi dentista me asegura que lo importante es el cepillado vibratorio con cepillo seco y limpieza con hilo dental.


Productos dietéticos (yogures, bebidas, etc.)

Aspartame (edulcorante también conocido como Nutrasweet, Candarel y otros nombres comerciales), compuesto por tres sustancias químicas: metanol (10%) y los aminoácidos ácido aspártico (40%) y fenilalanina (50%). Los alimentos que contienen este edulcorante llevan impresa una advertencia que dice “No apto para fenilcetonúricos”, y está contraindicado para aquellos que padecen esta enfermedad genética. El 2% de la población es portadora del gen que causa esta enfermedad. Ellos y sus parientes cercanos son más propensos a experimentar los efectos adversos del aspartame.

Ácido aspártico (también conocido como aspartato); es un neurotransmisor natural del cuerpo. El consumo aumenta su nivel en sangre. Un exceso en el cerebro mata las neuronas. Tiene un efecto acumulativo y dañino en los sistemas reproductivo y endocrino. Tambié aumenta la concentración de noradrenalina (hormona del stress), produciendo ansiedad, agitación y manía.

Metanol, veneno que se libera del aspartame a temperaturas por arriba de los 30°C (por ej., dentro del cuerpo humano). Por su efecto acumulativo tiene efectos adversos aun a muy bajas dosis: desórdenes de la visión (llegando a la ceguera), dolor de cabeza, tinnitus, mareos, náusea, problemas gastrointestinales, debilidad, vértigo, escalofríos, lapsus de memoria, adormecimientos, puntadas en las extremidades, neuritis.